16 de Abril de 2015
Un nuevo programa del Ministerio de Educación
Textos de autores latinoamericanos como
Borges, Arlt y Galeano fueron grabados y serán trabajados en talleres.
El plan se completa con los libros de cada uno de esos creadores.
"Lectura y escucha se complementan", explicaron.
Niñas
de jardín y en delantal, varoncitos de los primeros grados del
primario, preadolescentes más tímidos, ya del "nivel secundario",
llegaron ayer al porteño Palacio Pizzurno, sede del Ministerio de
Educación de la Nación. Lo hicieron para experimentar en carne y mente
(y en ojos y oídos) propios el nuevo esfuerzo que alentarán cuanto antes
todos los jardines públicos, escuelas y aun terciarios del país: el
desafío de leer más, mucho más de lo que se hace ahora, y de lo que se
viene leyendo desde hace décadas, y hacer que los chicos descubran las
promesas de felicidad y lucidez, alegría e inteligencia que formula la
lectura literaria. O en palabras de ministro de Educación de la Nación,
el pedagogo Alberto Sileoni: "Es necesario democratizar la palabra,
ampliar los horizontes de lectura, promover el acceso crítico, ni
parcial ni parcializado, de la literatura entendida en términos amplios.
Porque los límites del lenguaje son los límites de mi mundo, como
enseña la filosofía."
Sileoni disertó ante un colmadísimo Salón Leopoldo Marechal, en el mismo
Palacio Pizzurno, una vez que los chicos terminaran de experimentar las
dos propuestas que serán de ahora en más cotidianas, de todos los días,
en sus mismas escuelas, "porque se trata, chicos, de apostar a que
ustedes puedan leer libros, no fotocopias, y puedan comprender, sobre
todo eso, comprender, algo que es tan necesario para nuestras vidas,
como para el país en que viven", añadió.
Antes, como suele hacerlo, Sileoni explicó a los periodistas los
detalles de las dos herramientas que forjaron en el Ministerio a su
cargo para alcanzar el objetivo de que los alumnos adviertan su
necesidad de dosis diarias de palabra impresa.
La primera de estas propuestas es la denominada "Lecturas Grabadas". Se
trata de un conjunto de audiolibros que recoge relatos de autores
argentinos y latinoamericanos, leídos por "voces que encantan, y con una
estética muy cuidada", como señaló Jaime Perczyk, secretario de
Educación. Los chicos oirán, en el marco de talleres dictados por
docentes especializados en dinámicas grupales, enteras obras o
fragmentos de ellas de autores hispanoamericanos como Roberto Arlt,
Julio Cortázar, Abelardo Castillo, Jorge Luis Borges y Enrique Anderson
Imbert, Eduardo Galeano, entre otros. Además de los audios, ya están
llegando a todo el territorio nacional los libros de cada uno de esos
autores elegidos. "De tal modo, escucha y lectura se complementen",
apuntó el subsecretario de Equidad y Calidad Educativa, Gabriel Brener.
Desde luego, los textos han sido escogidos para cada nivel y subnivel de
la enseñanza pública.
A DIARIO. La segunda herramienta se denomina “Práctica Diaria de la
Lectura en las Escuelas”. Subdividida en niveles: para el Nivel Inicial
se propone la lectura en voz alta por parte de los docentes, pero
también por parte de los alumnos de primaria; la exploración de
distintos materiales –libros, revistas, cómics–; el armado de
carteleras; el uso de una "bolsa viajera" para compartir la lectura con
las familias y la creación, tanto individual cuanto colectiva, de
pequeños textos literarios. Para el Nivel Primario, se impulsará la
creación de itinerarios de lectura –textos unidos por un aspecto o rasgo
en común–; la lectura de textos informativos que ahonden diferentes
temas trabajados en las áreas curriculares; la lectura "para otros"; la
lectura de novelas –progresando, en función de la manera en que se lee,
la extensión y la complejidad de los textos narrativos–; y actividades
enfocadas a la reflexión sobre el significado y las relaciones
semánticas entre palabras y expresiones. Para el Nivel Secundario se
propone lectura en voz alta por parte del docente; lectura de textos
informativos en función de las temáticas abordadas en las áreas
curriculares; uso de las bibliotecas escolares y de las colecciones de
aula; desarrollo de momentos de lectura compartida entre alumnos, con
intercambio de interpretaciones y puntos de vista; cadenas (por correo
electrónico o aun por carta) de canciones y poemas y otras lecturas
recomendadas.
Este plan de Práctica Diaria fue aprobado por el Consejo Federal de
Educación durante su última Asamblea. Todo lo referente a estos nuevos
audiolibros están disponibles en
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"Me gustó porque no fue aburrido"
Los chicos que llegaron al porteño Palacio Pizzurno son alumnos de
jardines, escuelas primarias y secundarias de La Matanza, González
Catán, Ramos Mejía y Villa Luzuriaga. interactuaron en las salas del
Palacio ministerial con talleristas docentes, y luego poblaron el salón
donde hablaron Brener, Perczyk y Sileoni. Que lo hicieron muy
sucintamente, "humanamente, por el contenido de sus palabras, y por el
tiempo que emplearon", según un docente que vino con sus alumnos desde
lejos. Brener propuso que los mismos chicos contaran cómo les había ido
con la experiencia de lectura a la que los habían sometido,
voluntariamente por parte de ellos, desde luego, porque solo fueron los
alumnos que quisieron ir. Subieron unos seis chicos, de a uno, al
estrado en que se encontraban las autoridades. Cinco chicas, de todas
las edades, como en escalera: una niña de jardín, dos de primario, dos
de secundaria, y un preadolescente. "Estuvo re bueno", "La pasé muy
bien, leyendo", "Me gustó porque no fue aburrido", "Fue el día más feliz
de mi vida", exageró la última, desatando aplausos. Todos agradecieron
"esta oportunidad". Por eso, cuando Sileoni tomó la palabra, arrancó
diciéndoles a ellos, y a todo el auditorio: "Los derechos no se
agradecen, chicos. Tal y como lo dice la presidente: los derechos no se
agradecen". Y en su breve intervención, Sileoni señaló: "Con este
programa ganamos todos, ustedes como personas, el propio país, las
pequeñas editoriales que convocamos. Hace no tanto, en la Argentina hubo
una quema de libros. Celebro la Democracia. Celebro los libros, y la
lectura”.