
27/3/12
3/3/12
Hansel y Gretel están perdidos en el bosque... y no tienen celular
- Literatura
- 27/02/12
“La historia la llevan adelante la trama y los personajes”, dice la autora de esta nota en una reflexión sobre el lugar de la tecnología en la literatura infantil y juvenil.
POR Verónica Sukaczer - Escritora - Analisis

En una de esas sobremesas con gente de libros, que a los escritores nos gusta alargar como malos finales, una editora recuerda una entrada del blog Orsai, de Hernán Casciari. En esa oportunidad, Casciari escribía sobre cómo la tecnología, más precisamente la telefonía celular o los sistemas de posicionamiento global (GPS) podían llegar a entorpecer una buena historia. Y condimentaba con una anécdota, que transcribo: “Anoche le contaba a la Nina un cuento infantil muy famoso, el Hansel y Gretel (...). En el momento más tenebroso de la aventura los niños descubren que unos pájaros se han comido las estratégicas bolitas de pan, un sistema muy simple que los hermanitos habían ideado para regresar a casa. (...) Mi hija me dice, justo en ese punto de clímax narrativo: ‘No importa. Que lo llamen al papá por el móvil’. A continuación Casciari sentencia: “La telefonía inalámbrica va a hacer añicos las nuevas historias que narremos”.
¿Casciari tiene razón?, pregunta la editora amiga, y abre el debate: ¿ha cambiado la forma de escribir para chicos en tiempos de Internet y celulares a toda edad? Los autores, ¿consideramos importante dotar a nuestras criaturas literarias de un plan de telefonía y una computadora con, por lo menos, wi-fi? Por supuesto, aquí surgen tantas respuestas como ficciones se han escrito, y cada una depende del interés –y del conocimiento– que cada escritor/a posee por la tecnología actual. Pero de ahí a creer que en toda narración futura alguien se conectará a la Web para llegar al capítulo final, hay un gran trecho. Y ningún cuento “de antes” se verá arruinado o perderá interés por falta de pago del abono del celular del huérfano en problemas.
Los chicos entienden y aceptan –a veces basta una breve explicación–, que en la época en que se escribió la Cenicienta , el príncipe no tenía la opción de armar la página zapatilladecristal.com , así como saben que en las guerras mitológicas ningún bando contaba con armas automáticas. Cada historia posee elementos que le son propios y, si está bien escrita, se crea un pacto entre autor y lector, en el que el primero inventa un mundo, y el segundo –aún el hipercomunicado e hiperconectado– decide creerlo.
Y sin embargo... ¿por qué prescindir de la tecnología en la literatura, como si se tratara del cuco malo que impide a los chicos hacer uso de su imaginación? Veamos... Yo he escrito un par de libros de cuentos en donde la protagonista es la informática, pero también muchos otros en los que no hay siquiera un mensaje de texto. Pero acepto que, cuando escribo historias que transcurren en la actualidad, la tecnología se me infiltra por todos los costados, por la simple razón de que forma parte esencial de mi vida, como de la vida de casi todos. Y eso de ninguna manera provoca que las historias pierdan su misterio o que los conflictos se resuelvan con mayor facilidad. Pensar así sería como creer que Harry Potter nunca se metía en problemas porque, justamente, contaba con la magia para resolverlos.
Entonces, ¿cuál es el lugar de la tecnología en los relatos de hoy? Para mí es bastante sencillo. Ahora los chicos se encuentran en las redes sociales en vez de llamarse por teléfono, o se citan mediante mensajes de texto. Los datos los buscan en Internet, y esa búsqueda, hoy como antes, puede llevarlos a tener que visitar la biblioteca más extraña o el bosque más olvidado. Es decir, son detalles menores y cotidianos que a nadie llaman la atención. Y que funcionan para todos los registros (el humor, el terror, el drama) y hasta por omisión: en una novela que acabo de terminar, mis personajes llevan encima una vieja guía telefónica (la comercial, amarilla y pesada), justamente porque no tienen una computadora portátil y creen que en la guía pueden hallar los mismos datos que en la Red.
Y todo esto funciona porque las historias las llevan adelante los personajes, no los aparatos que puedan cargar encima, y la trama. Y los celulares siempre pueden quedarse sin batería en momentos de peligro, los sitios tenebrosos nunca cuentan con buena señal, y las páginas Web se cuelgan en el momento menos indicado. Es decir, la tecnología también puede convertirse en juego, en fantasía, ayudar a la confusión, y crear más problemas de los que puede resolver.
Y todo eso suma literatura. Nunca la resta .
¿Y aquí toca el colorín colorado? Casi. Pongamos que Hansel y Gretel sí tenían un teléfono celular. Y llaman al padre. Y este les responde que está todo bien, que se queden por ahí que llegará en cualquier momento a buscarlos. Pero nunca llega, claro, porque fue él quien los llevó –las dos veces– al bosque, para que se perdieran. Ah... cuando los niños por fin regresen a su casa, la que se va a armar...
http://www.revistaenie.clarin.com/literatura/Hansel-Gretel-perdidos-bosque-celular_0_653934776.html#.T0_E1txtJ68.facebook
La SADE intentará recaudar por el uso de textos literarios
Cultura / Polémica iniciativa
Anunció que aplicará a las radios y a la TV un canon por derechos de autor colectivos
Por Silvina Premat | LA NACION

Según las autoridades de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE), en pocos meses más los productores o periodistas de programas radiales, televisivos o digitales que quieran leer poemas, cuentos o fragmentos de otros textos literarios, como lo hacen muchos en forma habitual, deberán verificar que los medios para los que trabajan estén al día con la debida mensualidad a esa entidad en concepto de derechos de autor colectivos.
"En febrero saldremos a recaudar derechos de autor colectivos; a quien no quiera pagar le iniciaremos una acción judicial y será un juez quien diga si tenemos o no autoridad para hacerlo", anunció, en diálogo con LA NACION, el presidente de la SADE recientemente reelecto, Alejandro Vaccaro, que anticipó que la recaudación se lanzará con o sin ley que la establezca.
"Toda vez que a través de un medio de difusión se utiliza un texto literario se produce un derecho; lo que queremos es captar esos derechos que hoy no se perciben. Es lo mismo que hacen otras organizaciones", dijo Vaccaro, y ejemplificó: "Si en una radio de Chaco leen un poema de un autor salteño y esa radio se enriquece, su autor debería cobrar derechos. Por eso surgen asociaciones que recaudan derechos colectivos".
Se tratará, adelantan, de un canon mensual que podría rondar los 1000 o 2000 pesos. Con el pago de esa suma, el medio de difusión quedaría en libertad de leer cuantos textos literarios elijan sus periodistas y todas las veces que quieran. No se alteraría en nada el régimen de derechos de autor individual que cada escritor pauta con las editoriales.
Si bien los directivos de la SADE intentarán introducir el proyecto de ley a través de algún diputado o senador, entienden que están habilitados para recaudar sin legislación específica. "Nuestra legitimidad es la de ser la primera y gran organización que nuclea a 6500 escritores de todo el país y que, fundada en 1918, tiene 75 representaciones en distintas ciudades y fue presidida por Jorge Luis Borges, Eduardo Mallea, Leopoldo Lugones", argumentó.
Vaccaro desestimó la posibilidad de buscar un acuerdo con la Sociedad de Escritores y Escritoras de la Argentina (SEA), y admitió: "Seguramente habrá algunos chisporroteos, como les pasó a otras sociedades, pero estamos convencidos de esto". Citó como antecedentes la experiencia de la Sociedad Argentina de Gestión de Actores e Intérpretes, que "cobra cada vez que se vuelve a pasar una película, obra de teatro o una telenovela" y que conduce Pepe Soriano. "Ellos empezaron a cobrar sin nada y en 2006 Néstor Kirchner les firmó un decreto", dijo Vaccaro, y agregó que también recauda derechos de autor a servicios de fotocopiado "sin ley ni decreto" el Centro de Administración de Derechos Reprográficos (Cadra).
Los directivos de la SADE dicen haber conversado sobre esta propuesta con algunos asesores de senadores y diputados. "Pero no descartamos que pueda salir por decreto. Con la incorporación de nuevos escritores a la comisión directiva tenemos otras posibilidades", dijo Vaccaro al referirse, según constató LA NACION, a Juan Villafañe, Vicente Battista y Mario Goloboff, escritores que mantienen contactos con diferentes organismos del gobierno nacional.
"La recaudación de derechos es fundamental para que la SADE pueda sobrevivir", dijo el titular de la entidad, que hoy se mantiene con la cuota -de 15 pesos mensuales de sus socios- y los alquileres de un inmueble contiguo a la sede de la calle Uruguay y un restaurante que funciona dentro de la sede de la calle México.
"Vivimos de ingresos no genuinos y eso es malo. Los genuinos son los derechos de autor colectivos; con eso podremos tener una obra social para los escritores", agregó.
La SADE también analiza aplicar un procedimiento similar a quienes organizan conferencias. Quien invita a un disertante debería hacer un depósito a la SADE, de un monto fijo indicando los datos de la charla. "Daremos el 80% de ese monto al conferencista, por lo que nunca más en la Argentina un escritor, investigador o quien sea que dicte una conferencia -se trate de ovnis, literatura, temas médicos o de lo que sea-, lo haga de forma gratuita", anunció Vaccaro.
http://www.lanacion.com.ar/1436302-la-sade-intentara-recaudar-por-el-uso-de-textos-literarios
27/2/12
RECORDAR
El nuevo portal dedicado al mundo de la educación y se une a la Biblioteca Escolar Digital

http://www.tendenciaseducativas.es/
Los objetivos del catálogo
Una biblioteca hecha de botellas


Se gestó como centro turístico y buscó distinguirse del resto por mantener su esencia de bosque junto al mar, de dunas y pinos, de casitas de madera escondidas en medio de la arboleda.
www.bibliotequera.blogspot.com
26/2/12
LA BIBLIOTECA DE NORUEGA

El reciente proyecto de la oficina Helen & Hard – en Vennesla, Noruega -, incluye una biblioteca, una cafetería, lugares de reunión y áreas administrativas, así como enlaces con una Casa de la Cultura existente y un centro de aprendizaje para la comunidad. Todo esto a través de grandes “costillas” de madera que integran la estructura, la iluminación y el mobiliario.
24/2/12
18/2/12
17/2/12
18/10/11
PARO DOCENTE

Plan de acción con un paro de 48 hs los días miércoles 19 y jueves 20 de octubre.
25/6/11
Realizaciòn de los alumnos de 3º A de la Escuela Nº 3 del I. F. F. Bernasconi T. M. durante las horas de Biblioteca conmigo - 2010 -
Realizaciòn de los alumnos de 3º A de la Escuela Nº 3 del I. F. F. Bernasconi T. M. durante las horas de Biblioteca.
Maestra Bibliotecaria: Marìa Candelaria Mejuto.
Docente: Gabriela Chauque Prieto.
6/6/11
Grafitti

Tantas cosas que empiezan y acaso acaban como un juego, supongo que te hizo gracia encontrar el dibujo al lado del tuyo, lo atribuiste a una casualidad o a un capricho y sólo la segunda vez te diste cuenta de que era intencionado y entonces lo miraste despacio, incluso volviste más tarde para mirarlo de nuevo, tomando las precauciones de siempre: la calle en su momento más solitario, ningún carro celular en las esquinas próximas, acercarse con indiferencia y nunca mirar los graffiti de frente sino desde la otra acera o en diagonal, fingiendo interés por la vidriera de al lado, yéndote enseguida.
Tu propio juego había empezado por aburrimiento, no era en verdad una protesta contra el estado de cosas en la ciudad, el toque de queda, la prohibición amenazante de pegar carteles o escribir en los muros. Simplemente te divertía hacer dibujos con tizas de colores (no te gustaba el término graffiti, tan de crítico de arte) y de cuando en cuando venir a verlos y hasta con un poco de suerte asistir a la llegada del camión municipal y a los insultos inútiles de los empleados mientras borraban los dibujos. Poco les importaba que no fueran dibujos políticos, la prohibición abarcaba cualquier cosa, y si algún niño se hubiera atrevido a dibujar una casa o un perro, lo mismo lo hubieran borrado entre palabrotas y amenazas. En la ciudad ya no se sabía demasiado de qué lado estaba verdaderamente el miedo; quizá por eso te divertía dominar el tuyo y cada tanto elegir el lugar y la hora propicios para hacer un dibujo.
Nunca habías corrido peligro porque sabías elegir bien, y en el tiempo que transcurría hasta que llegaban los camiones de limpieza se abría para vos algo como un espacio más limpio donde casi cabía la esperanza. Mirando desde lejos tu dibujo podías ver a la gente que le echaba una ojeada al pasar, nadie se detenía por supuesto pero nadie dejaba de mirar el dibujo, a veces una rápida composición abstracta en dos colores, un perfil de pájaro o dos figuras enlazadas. Una sola vez escribiste una frase, con tiza negra: A mí también me duele. No duró dos horas, y esta vez la policía en persona la hizo desaparecer. Después solamente seguiste haciendo dibujos.
Cuando el otro apareció al lado del tuyo casi tuviste miedo, de golpe el peligro se volvía doble, alguien se animaba como vos a divertirse al borde de la cárcel o algo peor, y ese alguien por si fuera poco era una mujer. Vos mismo no podías probártelo, había algo diferente y mejor que las pruebas más rotundas: un trazo, una predilección por las tizas cálidas, un aura. A lo mejor como andabas solo te imaginaste por compensación; la admiraste, tuviste miedo por ella, esperaste que fuera la única vez, casi te delataste cuando ella volvió a dibujar al lado de otro dibujo tuyo, unas ganas de reír, de quedarte ahí delante como si los policías fueran ciegos o idiotas.
Empezó un tiempo diferente, más sigiloso, más bello y amenazante a la vez. Descuidando tu empleo salías en cualquier momento con la esperanza de sorprenderla, elegiste para tus dibujos esas calles que podías recorrer en un solo rápido itinerario; volviste al alba, al anochecer, a las tres de la mañana. Fue un tiempo de contradicción insoportable, la decepción de encontrar un nuevo dibujo de ella junto a alguno de los tuyos y la calle vacía, y la de no encontrar nada y sentir la calle aún más vacía. Una noche viste su primer dibujo solo; lo había hecho con tizas rojas y azules en una puerta de garaje, aprovechando la textura de las maderas carcomidas y las cabezas de los clavos. Era más que nunca ella, el trazo, los colores, pero además sentiste que ese dibujo valía como un pedido o una interrogación, una manera de llamarte. Volviste al alba, después que las patrullas ralearon en su sordo drenaje, y en el resto de la puerta dibujaste un rápido paisaje con velas y tajamares; de no mirarlo bien se hubiera dicho un juego de líneas al azar, pero ella sabría mirarlo. Esa noche escapaste por poco de una pareja de policías, en tu departamento bebiste ginebra tras ginebra y le hablaste, le dijiste todo lo que te venía a la boca como otro dibujo sonoro, otro puerto con velas, la imaginaste morena y silenciosa, le elegiste labios y senos, la quisiste un poco.
Casi enseguida se te ocurrió que ella buscaría una respuesta, que volvería a su dibujo como vos volvías ahora a los tuyos, y aunque el peligro era cada vez mayor después de los atentados en el mercado te atreviste a acercarte al garaje, a rondar la manzana, a tomar interminables cervezas en el café de la esquina. Era absurdo porque ella no se detendría después de ver tu dibujo, cualquiera de las muchas mujeres que iban y venían podía ser ella. Al amanecer del segundo día elegiste un paredón gris y dibujaste un triángulo blanco rodeado de manchas como hojas de roble; desde el mismo café de la esquina podías ver el paredón (ya habían limpiado la puerta del garaje y una patrulla volvía y volvía rabiosa), al anochecer te alejaste un poco pero eligiendo diferentes puntos de mira, desplazándote de un sitio a otro, comprando mínimas cosas en las tiendas para no llamar demasiado la atención. Ya era noche cerrada cuando oíste la sirena y los proyectores te barrieron los ojos. Había un confuso amontonamiento junto al paredón, corriste contra toda sensatez y sólo te ayudó el azar de un auto dando la vuelta a la esquina y frenando al ver el carro celular, su bulto te protegió y viste la lucha, un pelo negro tironeado por manos enguantadas, los puntapiés y los alaridos, la visión entrecortada de unos pantalones azules antes de que la tiraran en el carro y se la llevaran.
Mucho después (era horrible temblar así, era horrible pensar que eso pasaba por culpa de tu dibujo en el paredón gris) te mezclaste con otras gentes y alcanzaste a ver un esbozo en azul, los trazos de ese naranja que era como su nombre o su boca, ella ahí en ese dibujo truncado que los policías habían borroneado antes de llevársela; quedaba lo bastante para comprender que había querido responder a tu triángulo con otra figura, un círculo o acaso una espiral, una forma llena y hermosa, algo como un sí o un siempre o un ahora.
Lo sabías muy bien, te sobraría tiempo para imaginar los detalles de lo que estaría sucediendo en el cuartel central; en la ciudad todo eso rezumaba poco a poco, la gente estaba al tanto del destino de los prisioneros, y si a veces volvían a ver a uno que otro, hubieran preferido no verlos y que al igual que la mayoría se perdieran en ese silencio que nadie se atrevía a quebrar. Lo sabías de sobra, esa noche la ginebra no te ayudaría más que a morderte las manos, a pisotear las tizas de colores antes de perderte en la borrachera y el llanto.
Sí, pero los días pasaban y ya no sabías vivir de otra manera. Volviste a abandonar tu trabajo para dar vueltas por las calles, mirar fugitivamente las paredes y las puertas donde ella y vos habían dibujado. Todo limpio, todo claro; nada, ni siquiera una flor dibujada por la inocencia de un colegial que roba una tiza en la clase y no resiste al placer de usarla. Tampoco vos pudiste resistir, y un mes después te levantaste al amanecer y volviste a la calle del garaje. No había patrullas, las paredes estaban perfectamente limpias; un gato te miró cauteloso desde un portal cuando sacaste las tizas y en el mismo lugar, allí donde ella había dejado su dibujo, llenaste las maderas con un grito verde, una roja llamarada de reconocimiento y de amor, envolviste tu dibujo con un óvalo que era también tu boca y la suya y la esperanza. Los pasos en la esquina te lanzaron a una carrera afelpada, al refugio de una pila de cajones vacíos; un borracho vacilante se acercó canturreando, quiso patear al gato y cayó boca abajo a los pies del dibujo. Te fuiste lentamente, ya seguro, y con el primer sol dormiste como no habías dormido en mucho tiempo.
Esa misma mañana miraste desde lejos: no lo habían borrado todavía. Volviste a mediodía: casi inconcebiblemente seguía ahí. La agitación en los suburbios (habías escuchado los noticiosos) alejaba a las patrullas urbanas de su rutina; al anochecer volviste a verlo como tanta gente lo había visto a lo largo del día. Esperaste hasta las tres de la mañana para regresar, la calle estaba vacía y negra. Desde lejos descubriste el otro dibujo, sólo vos podrías haberlo distinguido tan pequeño en lo alto y a la izquierda del tuyo. Te acercaste con algo que era sed y horror al mismo tiempo, viste el óvalo naranja y las manchas violeta de donde parecía saltar una cara tumefacta, un ojo colgando, una boca aplastada a puñetazos. Ya sé, ya sé, ¿pero qué otra cosa hubiera podido dibujarte? ¿Qué mensaje hubiera tenido sentido ahora? De alguna manera tenía que decirte adiós y a la vez pedirte que siguieras. Algo tenía que dejarte antes de volverme a mi refugio donde ya no había ningún espejo, solamente un hueco para esconderme hasta el fin en la más completa oscuridad, recordando tantas cosas y a veces, así como había imaginado tu vida, imaginando que hacías otros dibujos, que salías por la noche para hacer otros dibujos.
2/6/11
Diarios del mundo
Vivimos en la era de las telecomunicaciones donde la tecnología es parte indispensable de la vida cotidiana y las bibliotecas deberían pensar en la tecnología como herramienta de servicio para las personas. Es por ello que la Red de Bibliotecas de Caja Madrid pone a disposición de todos sus socios un nuevo servicio: Diarios del Mundo. Que no cunda el pánico, ser socio de esta red es gratuito y no es necesario ser cliente de la entidad financiera.
La iniciativa consiste en que los socios podrán acceder en formato papel a más de 200 periódicos de 60 países a través del este innovador servicio. El socio selecciona la edición del día del periódico que quiere leer y el bibliotecario se lo imprime en papel y en tamaño real, inclusive, en algunas ocasiones, antes de ser repartido en las calles de sus respectivos países.
Mediante este sistema, no se incurre en consumo alguno de recursos hasta que no existe la demanda, el diario no se envía físicamente, sino que la señal vía satélite permite tener el acceso al mismo únicamente en caso de necesitarlo. Solución económica, ya que ofrece un producto bueno, el periódico del día, y solución sostenible, ya que existe impresión únicamente en caso de existir demanda.
Esta iniciativa va dirigida a inmigrantes que quieran conocer qué ocurre en su país, para aquellos que sientan curiosidad en conocer al que tienen al lado: su cultura, su sociedad y su idioma, para los que quieran mejorar el conocimiento de idiomas y otras culturas, para estudiantes de intercambio que vienen a España y quieren seguir al día lo que ocurre en su país de origen y para los españoles que van a viajar al extranjero y para los que quieran conocer la sociedad en la que van a vivir.
Unos pocos ejemplos son el Die Welt Alemán, el Bondia Andorra, Arab News, Clarín de Argentina, Agora de Brasil, National Post de Canadá, China Daily, Dong A Ilbo de Corea del Sur, el Daily Express de Inglaterra, Il Giornale de Italia, Beeld de Sudáfrica o el Boston Globe de USA.
Informe sobre la Modernización de las Bibliotecas
El 1 de diciembre comenzó en el Reino Unido una consulta para recabar opiniones de una amplia gama de personas y estamentos sobre el futuro de las bibliotecas públicas. El objetivo es ayudar a las bibliotecas adaptarse a la revolución de Internet y aprovechar las oportunidades de la tecnología digital.
El resultado de la encuesta se puede ver en un extenso y detallado informe que analiza y da respuestas a alguna de las siguientes cuestiones:
1. ¿Cómo pueden las bibliotecas demostrar a los ciudadanos, a los medios de comunicación y a los políticos que son todavía relevantes y vitales?
2. ¿Cómo pueden las bibliotecas responder a una demanda cultural las 24 horas del día los 7 días a la semana y cambiar las expectativas de aquellos que quieren acceso inmediato a la información?
3. ¿Cómo pueden las bibliotecas absorber las oportunidades que representa la digitalización?
4. ¿Cómo puede ingeniárselas la biblioteca ante la limitación de recursos y presiones económicas?
5. ¿Cómo se puede invertir la actual tendencia de disminución en el uso de las bibliotecas e incrementar el empleo de las bibliotecas?
Algunas de las conclusiones generales y recomendaciones principales a raíz de las respuestas han sido:
-Recomendar a las autoridades locales que hagan uso de la oferta básica que tienen: acceso gratuito a Internet, derecho a pedir cualquier libro de préstamo (incluso libros descatalogados y multimedia), libre acceso a libros electrónicos y la oportunidad de ser miembro de todas las bibliotecas en el Reino Unido.
-Crear a su vez una oferta local que podría incluir eventos, programas y actividades, así como otros servicios: CD y DVD de préstamo, por ejemplo.
-Hacer que todas las bibliotecas den servicio digital, con un acceso más fácil a Internet para los usuarios, además de consejos sobre cómo los lectores y usuarios pueden obtener el mejor rendimiento de la biblioteca mediante el acceso online a la mismas.
-Considerar la posibilidad de establecer un órgano nuevo y estratégico de las bibliotecas para un mejor desarrollo en el sector. Este nuevo organismo también iría en un programa de acreditación y mejora de los servicios, junto a nuevas oportunidades de financiación.
Merece la pena mirar con detenimiento el informe para nuestro propio sistema de bibliotecas públicas.
Pregunte, las bibliotecas responden

El servicio “Pregunte” atiende todo tipo de preguntas, consultas y peticiones de información, tanto las de carácter práctico como las temáticas, bibliográficas y culturales, de índole general y sobre todas las materias. Proporciona respuestas concretas a preguntas concretas o bien referencias para que el usuario encuentre por sí mismo la información que busca. No proporciona información elaborada, como informes, trabajos, etc.
El servicio es proporcionado de forma cooperativa por un conjunto de bibliotecas públicas españolas, cuyo personal especializado atiende en turnos diarios las preguntas formuladas por los ciudadanos y cuenta con el apoyo de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas, del Ministerio de Cultura, a través de la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria. Se recibe atención personal las 24 horas, los 365 días del año.
El “modus operandi” consiste en que la pregunta formulada se remite imediatamente a una de las bibliotecas colaboradoras, que elaborará la respuesta consultando las obras de referencia adecuadas, comprometiéndose a contestar en un plazo máximo de tres días, enviándole una contestación personalizada a su buzón de correo electrónico.
Además se podrá acceder en cualquier momento al sistema para ver el estado de las peticiones: si han sido atendidas, las respuestas dadas, pendientes, etcétera.



